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En el baño


Uno de los juegos eróticos más divertidos es el de montártelo en el baño con tu pareja. Sí, es uno de los más divertidos porque el baño provoca muchas fantasías eróticas en mucha gente. Muchos tienen la fantasía de montárselo en el baño: sobre la pila, en la ducha, en la bañera…

Nosotros te vamos a dar la idea para que sorprendas a tu pareja cuando menos se lo espere y te lo montes con ella en la pila. Pero esto lo puedes extrapolar a la ducha, etc. todo depende de tu imaginación, ya sabes.

Bien, para el juego siguiente es muy importante sorprender a tu pareja cuando se esté arreglando para marcharse a algún lado. Debes procurar que sea a un sitio al que sea posible faltar. No la sorprendas cuando tenga que ir a trabajar, por ejemplo, porque seguramente no querrá jugar para no llegar tarde. Intenta hacerlo cuando se disponga a ir de compras o con las amigas, sitios a los que puede faltar.

Entra en el baño con poca ropa o, incluso si quieres, desnudo. Sorpréndela, que no te espere. Eso excita mogollón y seguro que verte desnudo la excita mogollón. Entonces ponte detrás de ella y susúrrale al oído lo mucho que la deseas, lo mucho que te excita o lo cachondo que estás. Todo esto hazlo estando bien pegadito a ella, para que siente bien tu miembro en su culo.

Al principio ella estará un poco reacia, un poco remolona, es normal, quiere seguirte el juego pero no te lo va a dar todo mascado, ¿verdad? Pues bien, ahora es el turno de tu boca. Comienza a besarle el cuello, a mordérselo, a chuparle la oreja mientras mueves tus caderas para que tu miembro cada vez más duro se desplace bien por su culo y lo sienta por todas partes.

En este paso seguramente ella ya estará bastante cachonda, mojadita, y es momento de comenzar con algo más fuerte. Baja por su espalda sin dejar que se de la vuelta hasta llegar a su parte más íntima. Bájale los pantalones o súbele la falda, dependiendo de lo que lleve y deja su culito al descubierto. Comienza a besárselo y a mordérselo con dulzura y con tus dedos ves acariciando su rajita muy suavemente.
En este punto ella estará malísima, deseando sentir algo más así que se inclinará hacia delante y se abrirá de piernas deseando sentir tu lengua recorriendo su rajita. Ya la tienes dónde querías. Recorre con tu lengua y con tus dedos su coñito hasta que sientas que ella está tan tan cachonda que necesita algo más.
Ella ya estará fuera de control, el deseo dominará su cuerpo y ya es toda tuya.

En el baño 2